Homeopatía

La Base de la homeopatía

 

 
La homeopatía se base en la ley de la semejanza

 La ley de la semejanza resume que toda sustancia que es capaz de producir síntomas en una persona sana, puede curar  síntomas semejantes en una persona enferma.
SIMILIA SIMILIBUS CURRENTUR

Este principio ya fue descrito 400 a.C. en la escuela de Cos por Hipócrates, que fue el padre de la medicina.  

La fuerza vital

La fuerza vital es ésta fuerza que mantiene al individuo en su propio equilibrio.

La homeopatía no actúa en contra de la enfermedad (como la hace la medicina convencional), sino trata al enfermo estimulando el poder de auto curación.

Cuando se desequilibra la fuerza vital es cuando enfermamos. Por eso cada uno muestra los síntomas mas propios suyos en todos los niveles. 


 El ensayo clínico


 El origen de los medicamentos homeopáticos es de plantas, animales, minerales o metales tal como tejidos y líquidos del ser humano que se diluye en una mezcla

 de agua y alcohol o de un sustrato de azúcar. Luego se dinamiza por agitación o trituración. 

La base de los conocimientos de remedios homeopáticos son ensayos clínicos en personas sanas. Un remedio bien comprobado es este, que ha sido capaz de curar en una persona enferma los síntomas que en el ensayo clínico ha producido en una persona sana. 
Los primeros remedios probados basaban en la toxicología conocida de la sustancia. 
Un ejemplo es el remedio Apis, producido desde la abeja. Este remedio es muy eficaz en el tratamiento de las picaduras cuando hay hinchazón, pica y duele. Los mismos síntomas que provoca una picadura de la abeja. 

En la consulta - la toma del caso


Para encontrar el remedio adecuado se le hace al paciente una larga entrevista. Tratamos al paciente y no a la enfermedad, así tenemos que encontrar un remedio individual que abarque lo más completo posible el estado del paciente, do modo que ayude a su organismo a aumentar sus defensas y alcanzar una armonía de todos los aspectos del paciente. 

Por ejemplo, cuando tratamos a un niño con dolor de oído que está rabiando, con un mal humor impresionante, no habremos curado al niño cuando le desaparezca el dolor sino cuando se le vayan el dolor y el mal humor impresionante.





Excursión a la historia de la homeopatía


 
La idea de la semejanza ya tiene miles de años, pero quien la denominó "homeopatía", la desarrolló y la tradujo a “leyes” homeopáticos y lo fundamentó como ciencia fue el alemán Dr. Samuel Hahnemann. Nacido en Meissen (Sajonia) en el año 1755, hijo de una familia de artesanos, destacó muy joven y consiguió una beca para entrar en la universidad.
Estudió medicina y química, practicó durante unos años como médico, pero los resultados no le satisfacían. La medicina de aquella época era muy agresiva. En muchas ocasiones consistía en hacer sangrías o dar dosis muy elevadas de mercurio. Esto producía muchísimos efectos secundarios y acababa haciendo más mal que bien al paciente. Intentaron de hacer desaparecer los síntomas que mostraba el paciente. Le frustró mucho de ver que los resultados no eran lo que esperaba. Ya de joven médico busco una manera de poder curar la gente sin estos efectos secundarios tan graves. Hizo pruebas con el mercurio, de hacer diluciones y ya tuvo algún éxito. Lo que quería conseguir era de tratar a la gente de
manera suave, duradera y sin efectos secundarios.
Esta idea ya era en su época revolucionaria. Viendo lo que era el día a día del médico dejó su profesión y para sobrevivir el y su familia numerosa se dedicó hacer traducciones.
Un día encontró un escrito sobre el uso de quinina en el tratamiento de la malaria. Era muy útil para tratarla, pero al mismo tiempo producía muchos efectos secundarios. Preparó una dilución muy diluida con la chinina y se la tomó 2 veces diarias. Los síntomas que esto le provocaba eran muy similares a la malaria. De aquí publicó el tratado
"Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir las virtudes curativas de las sustancias medicinales", publicado en 1796.

Aquí fue el comienzo de un largo camino de experimentos consigo mismo, su familia y amigos para llegar a la conclusión de que
una sustancia que provoca ciertos síntomas en una persona sana es capaz de curar al enfermo que presenta justamente estos síntomas.
En Torgau redactó el "Organon de la medicina" (1810), obra que continua con lo ya expuesto en "Los efectos positivos de los medicamentos observados en el hombre sano" (1805).  Con el paso del tiempo sus medicamentos e ideas comenzaron a ganar seguidores, entre los cuales estaban importantes figuras de la época como los duques de Sajonia-Gotha, Anhalt-Köthen y el príncipe de Schwarzenberg.

La homeopatía se expandió en pocos años por todo el mundo gracias a sus grandes éxitos en el tratamiento de enfermedades agudas. 



Las epidemias y el éxito de la homeopatía por el mundo


La primera noticia del uso de la Homeopatía de forma preventiva para evitar contagio de enfermedades infecciosas data de 1801, con una epidemia de fiebre escarlata o escarlatina. Dr. Samuel Hahnemann prescribió Belladonna de forma preventiva a 1.646 niños y niñas. Enfermaron tan sólo un 7,5% frente al 90% que era la tasa de contagio habitual.
Fue tan grande su éxito con este medicamento (Belladona para la escarlatina) que muchos médicos alópatas adoptaron su protocolo de tratamiento.
Christoph Hufeland, gran médico Prusiana en aquella época (fue médico de Goethe y de Schiller, del Rey de Prusia Federico III y de la reina Luisa de Prusia) apoyó el uso de la Belladona como profiláctico de la escarlatina de tal manera que el gobierno Prusiana hizo su uso obligatorio en 1.838 durante las epidemias de esta enfermedad.
Otra epidemia fue el tifus.  
Napoleón pierde 60.000 soldados en las batallas en Rusia 1812/13 y al mismo tiempo 220.000 mueren por tifus.
Hahnemann, el hombre que puso la homeopatía en la practica vivía de 1805 – 1811 en Torgau (cerca de Leipzig). Durante 4 meses se murieron 20.000 soldados de Napoleón por el tifus en la puerta de la ciudad donde vivía. 
Hahnemann mismo trato a  183 enfermos del tifus. El promedio de la mortalidad por tifus era del 50%. De sus pacientes se murió una sola mujer mayor. 

Otra epidemia más tarde,  la cólera asiática, tenia varias oleadas en: 
1817-23, 1826-37, 1841-62, 1864-75, 1882-96. 
La mortalidad era de más de 50% de los pacientes tratados convencional. 
La inquietud y el miedo en la población eran inmenso, ya que estaban sin idea que hacer para afrontar esta epidemia. 
Hahnemann escribió 4 tratados para la curación de cólera que los dejó gratis para que fuera publicado para que sea al alcance para toda la población. 
En este tratado recomendó Camphora como remedio del tratamiento y al mismo tiempo de prevención. Pidió criterios para el  tratamiento que hasta hoy no han perdido su valor.
 
Tienen que ser:  
1. simple
2. fácil de conseguir
3. tiene que actuar inmediato
4. tiene que ser adecuado a la característica de la enfermedad
5. tiene que ser fácilmente aplicable, hasta por personas sin conocimientos previos
 6. tiene que ser completamente sin peligro 
7. tiene que tener la ventaja de proteger al mismo tiempo el cuidador de  un posible contagio 
(Seiler, Die Entwicklung von Samuel Hahnemanns ärztlicher
Praxis).
Hahnemann mismo no trató ningún enfermo de cólera, pero solo escuchando lo que les contaban de los síntomas dio las recomendaciones. La confianza de la población en la homeopatía salió de los buenos resultados de los tratados y curados. Haehl dice, “que en la epidemia de la cólera en el año 1832 el método Hahnemannia conseguió miles de nuevos seguidores” 
(Stahl, Der Briefwechsel zwischen Hahnemann und Bönninghausen).


(Gracias a Dr. Anton Rohrer por su gran trabajo sobre las epidemias y homeopatía)